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Desayunar bien adelgaza

El índice de obesidad en los países desarrollados ha crecido exageradamente en los últimos años. A la hora de explicar este aumento del sobrepeso deberíamos tener en cuenta no sólo los alimentos que comemos, también las costumbres y hábitos de alimentación.

Desayunar bien para adelgazar. Puede parecer contradictorio pero comer poco a la  hora de desayunar nos hace ganar peso, no perderlo. El cuerpo humano es complejo y a veces puede parecer poco coherente. Se han hecho muchos estudios que confirman esta suposición. Ya sabéis que hay muchas formas de desayunar y hacerlo de forma ligera, rápida y con alimentos poco nutritivos pueden favorecer la obesidad.

Estudios que avalan estas conclusiones

Un estudio realizado en EEUU por varios investigadores de las Universidades de Massachusetts y Carolina del Sur puso de manifiesto que las personas que se saltaban el desayuno tienen mayor riesgo de padecer obesidad. Este riesgo es todavía mayor si se hacen pocas comidas pero abundantes durante el resto del día. En esta línea ya hablamos anteriormente de los beneficios  que podemos conseguir haciendo muchas comidas al día, pero al mismo tiempo breves y ligeras.

Otro estudio realizado en la Universidad de Minessota estudió la evolución de más de dos mil chicos y chicas adolescentes durante 5 años. Los resultados reflejaron que los chicos que desayunaban poco o se saltaban el desayuno, empezaron a mostrar síntomas de sobrepeso que empeoraban con los años.

Conclusión. En estos estudios se analizan otras variables que puedan distorsionar el resultado como el nivel socioeconómico, el tipo de comida habitual en cada hogar o la actividad física de los chicos. Sin embargos los resultados parecen concluyentes, las personas que menos desayunan tienen mayor probabilidad de sufrir obesidad en un futuro.

Por qué adelgaza el desayunar bien

Los hidratos de carbono en forma de cereales o pan son un ingrediente habitual del desayuno. Este tipo de alimentos contienen mucha fibra y favorecen la sensación de saciedad. Los que desayunan de forma rápida y ligera se sienten luego más hambrientos, también suelen comer mayor cantidad durante el resto del día, a menudo a base de alimentos procesados, ricos en grasas perjudiciales y con pocos nutrientes porque son los más asequibles y cómodos de comer fuera de casa.

Resulta paradójico que sean precisamente las chicas con una mayor preocupación por adelgazar, también las personas con sobrepeso, las más propensas a saltarse el desayuno.  Si a esto le añadimos las prisas de primera hora de la mañana para ir al trabajo o a la escuela, o la falta de apetito que sienten algunas personas recien levantadas… la justificación viene servida para aligerar o suprimir esta importante comida del día.

Consejos para desayunar bien

Muchas personas están acostumbradas a levantarse con el tiempo justo y salir de casa sin desayunar, otras tienen la sensación de “no entrarles nada” cuando se acaban de despertar. La verdad es que el cuerpo necesita un tiempo de reacción antes de tomar alimentos. Estos consejos nos pueden ayudar a manejar este tipo de situaciones:

  • Levantarse un poco antes. El mundo no se acaba por acostarnos un poco antes, aunque sólo sea un cuarto de hora. De esta forma podremos levantarnos también un cuarto de hora antes, sin perder horas de sueño.
  • Asearse antes de desayunar. El simple movimiento de ducharnos, vestirnos y preparar las cosas que llevamos al cole o al trabajo ayuda a abrir el apetito.
  • Un poco de fruta. La fruta entera puede ser el alimento perfecto para empezar el desayuno. Si nos cuesta tomarla a primera hora de la mañana podemos recurrir al zumo. Lo ideal sería exprimirlo al momento, cuando esto no sea posible podemos recurrir al zumo envasado, procurando que no contenga azúcar ni edulcorantes añadidos.

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